miércoles, enero 13, 2010

La Horas Muertas

Me pregunta por qué?, no atino a responderle, mi lengua se enreda contra mi garganta e impide cualquier sonido, la cabeza se inunda con aquellas palabras que no logra evacuar mi boca.
Intento mover los brazos que están entumecidos del largo día, imposible, párpadeo inútilmente, sigue sin escucharme sin entenderme nada.
la escafandra se extiende vilmente sobre mi cuerpo, ahogando cada movimiento, sólo atino a tocar sus labios con los mios, cierro los ojos intentando dejar todo en ese leve roce,
toda mi alma parece aglutinarse en su superficie. Mis labios intentan convertirse en transmisor de mis pensamientos, de mis ideas de mis sentimientos.
Y en el momento en el que mis labios tocan los suyos puedo sentir que mi alma se entrega a pedacitos, completamente embriagada por su aroma. Y ella sólo parece notar que tengo los cordones sueltos...

(Pt. 1)

No hay comentarios: