
Hace unos días: Después de tanto tiempo y porque es más pronto que temprano, hoy te pienso más de la cuenta. Los días han pasado como gotas de agua, y una vez más pienso en que el tiempo es sólo un pretexto simple que tenemos los humanos para decir cuánto amamos, qué tanto estamos cansados y qué tanto podemos esperar. Sólo tengo que mirarte para saber que siempre habías estado allí, indiferente a las eventualidades que pudieran ocurrir en el resto de tu casa.
Ahora que mido el tiempo de acuerdo a la distancia entre un beso y otro, entre una mirada y otra, el sol parece un inoportuno más, que estorba, como lo hace tu blusa, para poder acariciarte y escuchar el latido de tu corazón. Me robas la concentración y eres dueña de mi conciencia. El pecado de sentir, de querer y desear, es la dieta de todos los días... pero aún tengo ganas de escribirte un poema.
para ti señorita.
2 comentarios:
:]
No podría decir más.
Sólo hundir los ojos en el suelo, no buscando nada, sólo maravillándose con lo que se escucha y sonreir.
:D!
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